sábado, 15 de mayo de 2010

Soñar

Ahora, cuando nada gusta,
cuando ni siquiera el hogar parece un refugio
Me pregunto ¿para qué?, ¿Por qué?
Sería agradable agarrar con fuerza la almohada
Tomarme dos pastillas, y dormir.

Dormir placidamente, entre las sábanas y el silencio.
Esperando, dejando volar el tiempo;
que los sucesos transcurran sin conciencia
sin preocupación, sin responsabilidad.

Que pase lo que tenga que pasar,
pero que pase mientras duermo
con los ojos apretados para que no entre luz.

En un viaje marcharme lejos, sin equipaje
sin pasaporte, sin boleto de regreso.
Y solo volver, después, cuando ya nada importe,
cuando ya no recuerde como se pronuncia mi nombre.

Soñar, mientras pasa la tempestad.
No sentir la responsabilidad del dolor en el pecho
o la incertidumbre que se mantiene al asecho.
Ignorar. Dormir.
Soñar y olvidar.

2 comentarios:

  1. Soñar y olvidar...procastinar y almacenar para despues alucinar...hoy yo tambien amaneci con esa sensación me pasa cuando los muertos resucitan o alguien abre una cajita de pandora que aviva las noches de insomnio...Anoche me la pase jugando bouncing balls disparando bombas de colores psicodelicos...con la esperanza de que fueran desapareciendo, en el cuarto nivel me aplastaba siempres el peso de las burbujas...Que mal nos va...cuando escaso el combustible de los sueños.

    Un beso
    Adri

    ResponderEliminar
  2. Hay momentos en que uno quiere escapar de si, la mente en ocasiones es el verdugo.

    ResponderEliminar