viernes, 25 de mayo de 2012

"Quien busque el infinito que cierre los ojos"


Llevo semanas en que el título de una vieja novela se pasea por el claro de mis recuerdos. Tengo miedo del por qué. 

Esa novela me  desnuda el alma ante el juicio propio, y me transmuto  en  juez, en peón, en verdugo y víctima. Puedo ver en sus letras  los rincones más oscuros de mi alma reflejados en los pensamientos de los personajes principales: Tomás, Teresa, Sabina; eso causa escalofríos. 

Las discusiones sobre la levedad y el peso, la memoria poética(tan hermosamente definida por Kundera como: Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse "memoria poética" y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida”) , el amor ( empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética) y el olvido (Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento. ) 

El famoso “Muss es sein? Es muss sein” de Beethoven  revolotea con alas de fuego en cada una de las decisiones y se posa en descanso sobre sus consecuencias en esa  Insoportable leverdad de ser. Cada significado abre un centímetro de herida por  bisturí en lo más profundo del subconsciente trayendo consigo los jirones manchados de vergüenza y hastío. 

Entonces, la inevitable pregunta: si estás bien así o necesitas cambiar para no verte cubierto de polvo y lodo. Kundera, se  ríe en la cara diciendo: “Revolucionario será aquel que pueda revolucionarse a sí mismo y se quiere salir corriendo y grita: “La persona que desea abandonar el lugar en donde vive, no es feliz. No se puede escapar de él y  sentencia, cayendo lentamente por el hueco del árbol de Alicia encontrando pistas que formulan preguntas sin respuesta, mientras se escucha el eco de su voz repetir: “Las preguntas verdaderamente serias son aquéllas que pueden ser formuladas hasta por un niño. Sólo las preguntas más ingenuas son verdaderamente serias. Son preguntas que no tienen respuesta. Una pregunta que no tiene respuesta es una barrera que no puede atravesarse. Dicho de otro modo: precisamente las preguntas que no tienen respuesta son las que determinan las posibilidades del ser humano, son las que trazan las fronteras de la existencia del hombre.”

¿Por qué La Insoportable Levedad del Ser aparece intermitente en mis pensamientos desde hace unos días? No lo sé, quizás debería leerlo de nuevo, aunque sus agudos quiebren el cristal de mis espejos. Es muss sein!





"La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella, la borró igual que el departamento de propaganda[...]La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado. Luchar por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se reescriben las biografías y la historia"
                                                                                    Milan Kundera, "El libro de la risa y el olvido"

2 comentarios:

  1. muy hermosa, me mueve a la refelexion, me da mucho de que pensar.Tal vez yo también debería volver a leer "la insoportable levedad del Ser". Felicidades.

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    1. El asunto es estar listo para enfrentarnos a nuestros distintos rostros. Kundera es contundente.

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